Almáchar
El estudio
ALMÁCHAR, sublime atalaya; tierra de la pasa y del ajoblanco.
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“Es un sabor dulce e intenso; el mismo que probaron los fenicios y los griegos; los árabes y los romanos. Un sabor intensamente mediterráneo, que tiende puentes entre generaciones y culturas, que forma parte del pasado común. Sabe dulce la fruta pequeña, oscura, seca y arrugada; la pasa moscatel de Málaga, de Almáchar”.
Almáchar, “cuna del Ajoblanco, capital mundial de la Uva Moscatel, joya del Patrimonio Agrícola Mundial”. Ajoblanco y uva, “dos sellos de identidad, de este pueblo en atalaya”.


El Ajoblanco, “tiene un reconocimiento interno, celebrando su fiesta de Interés Turístico Nacional, desde 1963, en setiembre”. Y la uva pasa, posee un reconocimiento externo. El 19 de abril de 2018, en Roma, la FAO (Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura), encumbra a la pasa moscatel de Málaga, a “Sistema Ingenioso del Patrimonio Agrícola Mundial” (SIMPAM). “Un orgullo y una responsabilidad. Premio para la Axarquía, paseros y sus gentes. Y, en especial para Almáchar: sello y capital de identidad mundial”. “Es un reconocimiento para muchas generaciones que han luchado por mantener un cultivo tradicional y excepcional en el mundo”.
Arropado por esta “nube de popularidad, Almáchar tendrá un nuevo museo de la pasa en 2021, financiado por la Diputación de Málaga”.
Podemos llegar desde Málaga, por el Rincón de la Victoria, con unas “sorpresas paisajísticas y miradores naturales”, o por Vélez Málaga, en suave ascenso entre “frutales exóticos”. “La esencia paisajística de la Axarquía, la reúne Almáchar: barrancos, caminos serpenteantes y cimas inusitadas; típicos paseros y vides trepadoras”. Y unas vistas espectaculares, como la que hay desde la plaza con El Borge al fondo.
Y nada más llegar, nos llama la atención un gran mural que reza así: ”Encuentro de las tres culturas”. Y “custodiando el escudo del pueblo dos ciudades hermanadas, Cornellá y Barakaldo”. (Páginas 4 y 21). Por los hijos del pueblo, que tuvieron que buscar otros horizontes.
“Almáchar ya está en el mapamundi. Gentes sencillas y trabajadoras; naturales y con calidad de vida. Almáchar, lugar de acogida; con su pasa y su ajoblanco; con su cultura y su Cristo de la Banda Verde”.
1.-HISTORIA.
Almáchar, situado en pleno corazón de la Axarquía, se levanta sobre un pequeño cerro, entre los ríos Almáchar y El Borge. Dominado por los cerros del Acebuchal y de la Putarca, “se dispone en la falda del monte, adoptando la forma de un racimo de pasas”. Almáchar, así, es “otro balcón de la Axarquía, una sublime atalaya”, en un paisaje que tiene una diversidad sorprendente, con olivos, cereales y suaves lomas jalonadas de viñedos y paseros, en los que se obtienen las pasas de reconocida fama mundial. Un “paisaje domesticado durante siglos, donde la uva moscatel y su pasa, y el ajoblanco que aquí se elabora, han catapulpado a nivel mundial a este pequeño pueblo”.
Aunque los primeros datos históricos que tenemos de la villa son del siglo XVI, no hay ninguna duda de su origen árabe, “que ha dejado una huella indeleble, en su nombre y en su esencia; que conserva la típica estructura urbana de calles empinadas, alargadas, estrechas, sinuosas y serpenteantes, con sus casas blancas blandiendo al sol”.

Su nombre, de origen árabe, según la mayoría de fuentes deriva del término Al Maysar, Maysar o Machar, que viene a significar “Tierra de Prados” o “Los Prados”; aunque según otros es “ el lugar donde pace el ganado”, o incluso, “cortijo”. Y ya en el “castellano antiguo” venía como Almáchar. (Como casi siempre, empezaría como alquería).
Los primeros asentamientos tuvieron lugar junto al río y luego fueron subiendo ladera arriba utilizando la casa delantera como soporte.
Tras las caída de Vélez en 1487, toda la Axarquía se rindió. Almáchar también lo hizo, y, a la sombra del castillo protector de Comares, formó parte de las llamadas “Cuatro Villas”, junto a Cútar, El Borge y Moclinejo. Así continúa la dependencia, según consta en los llamados Repartimientos de Comares, “con ordenanza fechada en Segovia el 20 de agosto de 1494 dirigidos por el bachiller Serrano. A tal efecto se llama a dos personas de Almachar: Mohamat Alhomari (aguacil) y Mohamat el Maalen (vecino) para confeccionar bien el deslinde”.
En 1491, “la cesión a 64 cristianos de las mejores y fértiles tierras, provocó malestar entre los moriscos y el abandono del lugar, sobre todo en la década de 1500-1510”. Y se produce una despoblación.
A principios del siglo XVI, “las tierras de Almáchar y El Borge, tenían un reputado nombre, por la cantidad y gran calidad que pasas que en sus tierras se producían, y que ya se exportaban al exterior”.
Aunque el archivo parroquial y el municipal se destruyeron en 1936, aún se guardan documentos que datan del 7 de Febrero de 1537 en que se celebró el primer bautizo en el pueblo, y del 2 de Febrero de 1573 en que se celebró el primer matrimonio religioso en la villa. En 1611, fecha de las Ordenanzas de Málaga, la localidad aparece con el nombre de Macharalhayate. Más adelante, tras la colocación de una gran cruz en una loma cercana, aparece en algunos escritos con el nombre de Almáchar de la Cruz, y da razón de ser al escudo. Y en la relación de pueblos pertenecientes a la Corona de Castilla del año 1646, figura la relación nominal de vecinos de ese año, que era de 228; si bien figura que, medio siglo antes, en 1591 era de 244.


En 1755 sufrió una serie de movimientos sísmicos que aconsejó a la población a salir de sus casas y refugiarse en los cortijos o el campo. Y el otro terremoto, “el de la Axarquía” de finales del siglo XIX, no afectó a Almáchar, dice, porque el Cristo de la Banda Verde lo libró.
A finales del siglo XIX y comienzos del XX, fue muy conocido “por la buena calidad de sus lienzos que se fabricaban en talleres artesanales y que llegó a haber más de cien”.
Hoy día, una gran parte de la población sigue siendo agrícola, con dedicación al cultivo de la vid y de las pasas en “paseros”. Pero hay otros cultivos también. En hectáreas son la siguentes: 297 viñedos de uvas para pasas; aguacates y mangos, 250; cultivos herbáceos unas 80 hectáreas, de las cuales unas 20 a judías verde.
Su población ronda los 1815 habitantes (2017);viven en el “núcleo” (unos 1600) y el resto de almachareños en lugares diseminados.
Escudo y Bandera.
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Escudo. Aprobado en 1969.Escudo partido. Primero, de gules, la cruz llana, de oro. Segundo, de sinople, el castillo de plata. Corona real. El castillo, aparece en documentos anteriores a 1832. La cruz, tiene su justificación, porque el municipio se llamó un tiempo Almáchar de la Cruz, por la colocación de una gran cruz en una loma próxima.
Bandera. Aprobada en 2004. Es de seda o tafetán, forma rectangular con doble largo que ancho, partida horizontalmente en dos partes que son iguales. Al centro, el escudo heráldico del municipio. Los dos colores, rojo y verde, son los mismos del escudo; los colores hacen alusión a la bandera nacional (rojo) y autonómica (verde).


Pueblo acogedor, con raíces multiculturales.
2.-MONUMENTOS y lugares de interés.
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“Lo modesto se torna aquí un lujo”, se ha escrito. No hay, grandes monumentos; sino casas en las pendientes abigarradas, y como “en espetera”, mostrando su “esplendor de pueblo”, como se ve en esa vista aérea (3) con El Borge al fondo o con La Maroma nevada (5). Y nos recibe, como no podía ser menos, “un racimo de uvas”.
“Almáchar, solo a pie”, se dice. Mejor dejar el coche aparcado y ahora empezar a “patear con reposo y sosiego cada rincón de la localidad”.
*Iglesia de San Mateo: el monumento “central”.
Se encuentra en el centro del pueblo, en la plaza de España. Fue erigida en 1505, y confirmada por bula de Julio II en 1510. “Se trata de una obra que manifiesta diferentes estilos, fruto del devenir de los tiempos y los gustos de cada época. Armoniza con pinceladas de estilos gótico y mudéjar, renacentista y barroco”.
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En el exterior, “la portada, está adintelada y abierta por un pequeño alerón de tejas,poco airoso. Y todo el interés es el de su torre-portico, de sección cuadrada, vanos irregulares, descentrada a la izquierda y tradición mudéjar. Se cubre con tejado a cuatro aguas, apoyándose el alero y laterales, sobre canecillos mudéjares, como en El Borge”. Detrás de la cabecera hay una torre-camarín (1) del siglo XVIII, como la de El Borge; pero más pequeña. La torre, octogonal con columnas en las esquinas y capitel esquemático. Se alza sobre bóveda semiesférica, permitiendo el paso por la parte inferior a través de una calle. (5).
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Su interior, “es de planta cuadrada, con acceso descentrado, y con tres naves separadas por gruesas columnas, que sostienen arcos de medio punto. Se cierra con una cabecera rectangular presentando el presbiterio bóveda de terceletes y ligaduras”.
Los dos camarines, son bastante posteriores a la construcción de la primitiva iglesia, y de gustos distintos: el primero en la cabecera de la nave central es de traza barroca y el segundo de gusto rococó. El primero, de 1797, “se cubre con bóveda semiesférica y cupulín ciego. Está dedicado al Cristo de la Misericordia o Smo. Cristo de la Banda Verde, hoy de Navas Parejo, de gran devoción popular”. El segundo, “cierra la nave del Evangelio y se hizo en 1808, según la inscripción que hay en las jambas. Sigue la estética del final barroco y su ornamentación es de gusto rococó”.



Como imágnes, Ntra. Sra. del Amparo, patrona de la localidad que es una “Virgen de gloria”, moderna. Una Dolorosa y un Jesús Nazareno, todos modernos. El retablo neobarroco es de Rafael Ruiz Liébana.


La leyenda-misterio del Cristo de la Banda Verde.
El milagro de los marineros, se remonta a 1800, cuando faenaban unos pescadores, y se vieron envueltos en una gran tormenta. Con el barco a punto de naufragar, los hombres pidieron a Dios y a la Virgen para que los protegieran. De pronto apareció una brillante luz y una talla de Jesucristo con una banda verde atada a la cintura. Y se creó un túnel virtual que impedía que la tormenta dañara al barco. Cuando llegaron a la orilla, el Cristo desapareció. Los pescadores decidieron buscar el Cristo para agradecerle el favor. Después de mucho buscar llegaron a Almáchar y encontraron la talla del Cristo con la banda verde anudada a la cintura. Interrogaron a los lugareños y ellos respondieron que la figura había desaparecido durante la noche de la iglesia y todos pensaron que la habían robado. Pero a la mañana siguiente su túnica estaba mojada con agua salada, y a sus pies se acumulaba arena y algas. Desde entonces se celebra a primeros de mayo la fiesta en honor de Cristo de la Banda Verde, que salvó del naufragio a los pescadores.
Leyenda del Cristo de la Banda Verde, en Benaque Una vecina trajo una fotografía en blanco y negro, del Cristo de la Banda Verde de Almáchar, que donó a la iglesia de Benaque como obsequio, porque a su marido no le había pasado nada en uno de los momentos difíciles, ya que era uno de los “topos del pueblo”.
Pero en la Semana Santa siguiente, el Viernes Santo por la tarde, se va observando que el cuadro del Cristo, “cambia algo de aspecto”: la banda que llevaba el Cristo se iba volviendo de color verde. Y así, de una fotografía que era en blanco y negro, solo una parte, la banda que cubre el Cristo, se vuelve de color verde.
*El museo actual de la pasa.
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Está en calle De los Mártires, en la plazoleta del Santo Cristo. “Un lugar lleno de macetas floridas, de arriates coloridos”, al final de la plaza, cerca de la Iglesia. En una casa tradicional, de planta baja y una altura con cornisa destacada (1 y 3), resume en sus dos pisos, una “excelente muestra de la arqueología social, un catálogo de útiles y aperos, herramientas de un pasado no tan lejano”.
Se puede decir que es “un museo de usos y costumbres, un museo etnográfico comarcal, para dar a conocer a la pasa, y su proceso de elaboración, y la forma de vida tradicional de este municipio”. Todo “los utensilios que se exhiben lo han danado los vecinos”.
En la PLANTA BAJA “vemos cómo se conserva la estructura de la casa antigua, de paredes gruesas, con un patio y una cuadra (“del mulo, tan importante ayer y hoy por la orografía del terreno”), donde se pueden contemplar todos los útiles de la labranza de la uva moscatel para la elaboración de las pasas. Y la cocina tradicional, en la que se cocinaba con leña, y todos los elementos para el menaje”.
Y la PRIMERA PLANTA, (tras unos escalones muy altos), “nos lleva a la forma de vida de otro tiempo, gracias a la perfecta conservación del mobiliario y la decoración tanto de la sala de estar como de los dormitorios donde vivieron generaciones anteriores. Son habitaciones sencillas, de estilo rústico, y dotadas de elementos básicos, pero con una magia que envuelve al visitante y crea un ambiente acogedor”.
Hay muchas fotografías, que muestran dónde y cómo se trabaja en la recogida de la uva, los paseros, materiales, etc. Y litografías que nos muestran diferentes envases publicitarios para comercializar la pasa. “Una casa-museo, para revivir y apreciar el pasado estas gentes”.
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El Museo de la Pasa, celebra y ensalza este producto, que cuenta con denominación de origen. Y trae imágenes de paseros, “alma y vida de la uva pasa, santuarios a la intemperie de un esquisito manjar”.
*Un Nuevo Museo en el 2021, a cargo de la Diputación.


La Diputación destinará 925.000 euros para rehabilitar un histórico edificio que ha adquirido el Ayuntamiento. La Diputación ya tiene el proyecto elaborado, como indican los dos croquis de arriba.
En el Nuevo Museo, que tendrá tres plantas, “se recrearán el campo, el viñedo, el lagar, el pasero y la tienda”. El Museo Etnográfico, va a dar a conocer “el proceso de cultivo, elaboración y comercialización de la pasa”, y las formas de vida de las gentes que la trabajan.
En la planta baja, “se expondrán fotos antiguas sobre el proceso de la pasa; recolección, secado, almacenamiento y embarque-exportación”.
En la planta alta, estarán las estancias de la vivienda tradicional de los viñeros. Así se conocerá la vivienda, la indumentaria y la vida cotidiana de las familias relacionadas con la pasa. Y también habrá una biblioteca, y pinturas y obras de arte relacionadas con la vid.
En la planta semisótano, los instrumentos de trabajo, la indumentaria campesina, y otros objetos, añadirán nuevos detalles al museo.
También se aprovechará parte de la planta cubierta como terraza, y allí se podrán hacer pequeños eventos o degustaciones.
Y en el patio estará la reproducción de un pasero, emblema y seña de la elaboración y valor de la uva pasa.


*”Almáchar, solo a pie”: un paseo por sus calles y miradores.

“Abrigado entre el abrazo de los dos ríos le rodean, el centro urbano se recompone sobre una ladera, adaptando el trazado imposible de sus calles al terreno. Por eso, Almachar hay que recorrerlo a pie, para enfatizar en su esencia y beber de su vida”. “Sin prisas, sin el afán de encontrar nada; las callejas y las plazuelas saldrán al encuentro”.
Las carreteras sinuosas que “atraviesan la comarca más montañosa de Málaga para llegar a Almáchar, son todo un aviso a navegantes. El pueblo está formado por cuestas y callejones, escaleras y recovecos. Casi no hay lugares planos; y sí el recuerdo de su origen andalusi”. Un conjunto de “callejuelas estrechas y encanto rural. Escalinatas, zaguanes, estrechos pasillos y la mezcla colorida que conforman el blanco-cal sobre las paredes y los vivos colores de las flores en las macetas y en los balcones; un paisaje típico andaluz”.
El centro urbano está señalizado, en las paredes. Esto ayuda, ya que una “mezcla abigarrada asoma en estas calles serpenteantes y tortuosas con 10 m apenas de calle recta que se requiebra sobre sí dando a empinada rampa, plazuela minúscula, o mirador natural, que de vez en cuando deja ver entre los tejados el perfil de la Maroma, incluso a veces nevada”. Asaltan los dulces aromas de jazmín, que cuelgan de las terrazas. (Conviene empezar desde la “plaza de arriba”, en la antigua estación de bus, en los llamados “Los Arcos”).
En esta “blanca y vetusta armonía de Almáchar, parece que el tiempo se ha detenido y es posible sentir el latido de su origen. Y cómo el pueblo ha ido conquistando la montaña desde el río”.
Dos calles con “nombre propio” son Los Mártires y Cabras. Mártires, que rodea la iglesia de San Mateo; y para salvar el desnivel, se hizo sobre la misma calle, “descansando sobre una bóveda de cañón que une la iglesia con la casa que hay frente a ésta”. (fotos 1-6). Y lo que se llama “el barrio de las cabras”, y no solo la calle Cabras (4-6), nos ofrece un sinfín de serpeteantes calles, y a cada paso un recorte, con la inusitada entrada a una casa. Y de vez en cuando “un mirador que sirve de otero y descanso, para recrearse en el paisaje”.
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Calle Mártires. (1-6), y su bóveda de cañón.(3)



Calle Cabras (7-9) y un sinfín de Miradores. (10-11)
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Miradores y miradores. Algunos en Avda de la Axarquía. (3-6).
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*Otros lugares de intérés diverso.
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El Parque cultural María Zambrano, (1 y 3), es un espacio abierto que se encuentra a la entrada del pueblo. Es “el parque de los eventos” y tiene instalada una carpa con escenario de hormigón. Se celebran: La feria, Día del Ajoblanco (aparcar), Encuentro de Mayores, Mercado Moscatel, Actividades deportivas, Torneo de ajedrez, etc. Cerca del mismo, está la fuente con el racimo de uvas. (2).
Fuente Blanca (3) es el antiguo bebedero de los animales.
Jardines y Mirador “El Forte”, por el lugar donde se encuentran, dan unas bonitas vistas al río y al casco antiguo. Se divisa el entorno del río Almáchar y la entrada de la”Cueva del Moro” (¿Tendrá un tesoro escondido abandonado?...Quizás solo es una leyenda). Los Jardines están hechos sobre escalones cortados en la colina.
El Parque Municipal infantil Arco Iris, es un espacio pensado para los más pequeños y su máximo aprovechamiento y disfrute.
La Plaza del Santo Cristo, es la más adornada de flores del pueblo.


3.-OTROS ASPECTOS: fiestas, cultura y gastronomía.
a.-Fiestas principales.
*Carnaval. Casa de la Cultura y Calles, se llenan de color. Febrero.
Una divertida tarde, donde la imaginación y el ingenio se premia en el concurso de disfraces. Disfraces y actuaciones son los protagonistas. El coro “Luz de Luna”, organiza la murga “Salimos Zumbando” que da regocijo y color; el baile urbano de los pequeños, da alegría.



*Semana Santa .Centrada en Jueves y Viernes Santo. Empieza con el Domingo de Ramos y la “bendición de los ramos”, y termina con el Domingo de Resurreción. Ambos en la iglesia.
Jueves y Viernes, salen en procesión Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores, respectivamente. Aquí los más pequeños con sus vestidos de nazarenos; y las mujeres, con sus mantillas.
“La Exaltación de la Saeta”, desde hace unos años, ayuda en estos días tan especiales de religiosidad. Jueves y Viernes, “cantan y viven la saeta”, dos cantaores de las mismas. Un lujo para Almáchar. (11)
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*Dos fiestas en Mayo, el Santo Cristo y San Isidro.
El Santo Cristo de la Banda Verde, es el “protector y patrón de la villa desde 1754, cuando en un terremoto, “la intervención del Cristo fue la que impidió la destrucción del pueblo”. Es el primer fin de semana de mayo y es la llamada “Función del Santo Cristo”. Destaca la misa y procesión, ambas el domingo. Bandas de música, cohetes, verbenas, deportes, bailes, verdiales, fuegos artificiales completan las jornadas.
La Romería de San Isidro, a mediados de mayo, viene desde antiguo. Se acompaña al patrón de los agicultores en dos jornadas campestres y festivas. Sale de la Plaza de España hasta el Paraje de la Cuesta Chica donde permanecen el domingo, junto a las carrozas; por la tarde, la vuelta al pueblo y de allí a la iglesia de San Mateo. Los mayores hacen los corros de la rueda, se bailan verdiales, hay carreras de cintas y juegos infantiles de arraigada tradición. Aparte del concurso de carrozas y el de paellas.



*La feria del ganado, en junio, va ya por su XV edición.
*FERIA Ntra. Sra. del Amparo. Último fin de semana de julio.
Los pasacalles abren las jornadas festivas, donde se entremezclan actividades lúdicas, religiosas, y recreativas, con música moderna y regional, atracciones de feria, etc. La feria de día se celebra en el Paseo de la Axarquía y está dedicada, el viernes, a los niños, y el sábado a los jóvenes. El domingo, paella popular con actuaciones todo el día. (El recinto ferial, Parque María Zambrano, centro ferial).



*Fiesta del Ajoblanco: ”El día grande de Almáchar”.
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La fiesta del Ajoblanco, se viene celebrando desde 1963. Declarada de Intéres Turístico Nacional, se hace el primer domingo de cada mes de setiembre. Aquí acuden visitantes de cerca y de lejos, que pueden saborear el ajoblanco, acopañado de uva moscatel, en los puestos que hay en las clalles. También los vecinos montan escenas culturales de la vida cotidiana, con muñecos o maniquíes vestidos a la antigua usanza y sacan a la calle “sus aguares y avalorios”.
Sobre el escenario de la Plaza de España, “desfilan tarde y noche, las diversas actuaciones: flamenco, coros rocieros pandas de verdiales”.
*El mercado de moscatel. En el mes de noviembre desde hace 5 años, se viene haciendo “esta fiesta-mercado” para poner en valor a propios y extraños, la uva moscatel y su pasa. Y el vino dulce.
*Concurso de Pastorales. En el mes de diciembre, tiene lugar un “encuentro de Pastorales” en la Casa de la Cultura, con participación de la Pastoral del propio municipio o la de pueblos como Molicleno, Mijas, Benaque-Macharaviaya, Mijas, y otros más.
b.- Aspectos culturales.
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La Semana cultural, con fecha variable en el mes de junio, cataculta cada año, multitud de actividades culturales. Va por la 35 edición.
La Casa de la Cultura (2), acoge a lo largo del año una buena parte de las actividades culturales.
El Coro Rociero “Luz de Luna” (1 y 3), anima todas las fiestas de la localidad y también el Concurso de Pastorales. Tiene, a lo largo de los años, un buen ganado prestigio de “saber y buen hacer”.
Existe una Escuela Municipal de Verdiales, donde, desde pequeños, se enseña a vivir y revivir este “folklore tan malagueño”.
Hay Grupos de Bailes Municipales, como Azahar, Arcoiris, Fantasía, Jazmín y Aguamarina, que tienen actuaciones todo el año.
El Encuentro de Tres Culturas, en diciembre, son tres días de cercanía y convivencia, música y danza, deportes y actividades tradicionales, entre los que dejaron “la patria chica” y marcharon a otras regiones, sobre todo al País Vasco o a Cataluña, y los propios vecinos de aquí.
En la Semana del Mayor, que se celebra a finales de marzo, se realiza una visita cultural al pueblo y se finaliza con exhibiciónes de bailes de salón. Y a lo largo de la misma, hay actividades culturales y lúdicas.
Concursos de fotografías y pintura, se vienen realizando en la Feria de la localidad y en la Fiesta del Ajoblanco.
Las llamadas Noches de Encanto, de los meses de julio y agosto, dan cabida a muchas actividades culturales para todas las edades.
El llamado Reviso Flamenco, ha alcanzado ya su 13 edición: Cante y baile, teatralización y lecturas poéticas en torno al flamenco.
El torneo de ajedrez de verano de la Diputación de Málaga, se hace en el mes de junio. El lugar, el Parque Cultural María Zambrano.
El Certamen de Teatro aficionado en noviembre, no solo lleva a la gente el Grupo del pueblo, sino otros. Así el grupo de Ángel Baena, con obras “cercanas al tipismo andaluz”, como “Bodas de Zambre”.
En el propio Ayuntamiento se encuentra el llamado Centro de Arte y Desarrollo, que es un vehículo más para el desarrollo cultural.
c.-Gastronomía.



“La cuna del Ajoblanco”, tiene en este plato, “su estrella reconocida”. Otros platos típicos son: ensaladilla de pimientos asados, gazpacho, berzas de coles, coles moreadas, fritillo gitano, naranja con bacalao, puchero, sopas amarillas, maimones y platos de carnes variadas.
Los productos subtropicales que desde hace unos años se cultivan en la zona han contribuido a incrementar su oferta gastronómica En Semana Santa son típicos el potaje de garbanzos, la tortilla de bacalao con miel, el arroz con leche y la lechuga condimentada.
Ajoblanco y uvas pasas, dos sellos de identidad de este pueblo, en atalaya, que a diario, al trabajar, en su Cristo Banda Verde tiene un protector sin par. (Mis versos).
Miscelánea.
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Cirilo Gutiérrez Quijada.- Verano de 2020.
Qué ver
4 sitios con nombre propio.
Iglesias, ermitas y conventos
Iglesia de San Mateo.
Naturaleza
- Río Almáchar lo que cuenta la obra ↓
El cauce que ordena el término, entre laderas de viña y pasa. En su entorno se abre la Cueva del Moro, a la que el pueblo lleva siglos atribuyendo un tesoro escondido que nadie ha encontrado.
36.80228, -4.22440· Google Maps
Plazas, museos y obra civil
- Plaza de España lo que cuenta la obra ↓
El centro del pueblo y su escenario: aquí se monta la tarima por la que pasan tarde y noche el flamenco, los coros rocieros y las pandas de verdiales, y de aquí sale la romería hacia el paraje de la Cuesta Chica. Es también el corazón de la Fiesta del Ajoblanco, la que ha dado a Almáchar nombre fuera de la Axarquía.
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Casa de la Cultura.
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