Málagalos 103 pueblos

La Semana Santa de Málaga

Los 76 lugares donde vive la Semana Santa el resto del año: templos, casas de hermandad, talleres artesanos y esquinas con nombre, por barrios. 73 con su punto en el mapa.

Historia

Los cimientos: de la Alcazaba a las primeras parroquias

Antes de todo: el litoral, los fenicios, la Alcazaba

La presencia humana en lo que hoy es Málaga se remonta a la prehistoria y se sitúa en el litoral oriental de la provincia. Ya en el siglo VIII antes de Cristo la costa estaba en las rutas del Mediterráneo, y de los ocho siglos de dominio musulmán —hasta finales del XV, los últimos bajo el reino nazarí— quedan en pie los dos monumentos que siguen ordenando la vista de la ciudad: la Alcazaba y el Castillo de Gibralfaro. Aquella Málaga tenía arrabales y judería, y cuatro calles que confluían en un ensanche que con el tiempo sería la Plaza Mayor. Sobre ese plano, y no sobre uno nuevo, se montó todo lo que vino después.

1487: una ciudad nueva fuera de las murallas

Cuando los Reyes Católicos toman Málaga en 1487, la ciudad se desborda hacia extramuros y lo primero que se levanta es religioso: los conventos de la Trinidad y Capuchinos, y las iglesias de San Juan, los Santos Mártires, el Sagrario y Santiago. Al mismo tiempo se traza el eje que organiza el casco con la Plaza de las Cuatro Calles —hoy Plaza de la Constitución— en el centro, y se empiezan las obras de la Catedral. Esa geografía de conventos y parroquias es la que cinco siglos después sigue marcando por dónde pasan las procesiones. No queda todo: a los mudéjares que se quedaron se les apartó un rincón para veinticinco familias, la Morería, en la calle que los cristianos llamaron de Caballeros y hoy es San Agustín, con mezquita, baño y horno a la vuelta.

Las primeras parroquias, una por una

La fundación de templos en las dos décadas siguientes a la conquista se puede fechar casi año a año. La primera parroquia fue Santa María o del Sagrario, pegada a la Catedral, empezada a finales del XV y atribuida a Enrique Egas o a Juan Guas. Santiago se erigió en 1490 bajo la advocación del patrón de España y se construyó hasta 1545. San Lázaro es de 1491, y nació como capilla mayor de un hospital de leprosos. Los Santos Mártires cumplía un voto hecho antes de la guerra: restablecer el culto a San Ciriaco y Santa Paula, nombrados patronos de la ciudad en 1490, y para su obra Isabel la Católica dejó en testamento cien mil maravedíes. A Santo Domingo se le donó una ermita, Santa María de las Huertas, en los años inmediatos a 1487. La ermita del Monte Calvario puso su primera piedra en 1495 y el convento de la Merced se erigió en 1507. A partir de 1505 la ciudad quedó organizada en cuatro parroquias.

La Victoria: una profecía, y la patrona que se quedó

El santuario de Santa María de la Victoria está donde acampó Fernando el Católico durante el asedio, y existe por una profecía que se cumplió. Varios frailes de la Orden de los Mínimos visitaron al rey mientras la ciudad resistía y le transmitieron un mensaje de San Francisco de Paula: caería en tres días. Cayó. Atribuida la conquista a esa intervención, se decidió que la imagen de la Virgen que estaba en el oratorio del campamento —al parecer regalo del emperador Maximiliano I— se quedara allí mismo, al cuidado del ermitaño Bartolomé Coloma. De aquella ermita salieron sucesivas iglesias hasta el santuario de finales del XVII que hoy se visita, pagado por el primer conde de Buenavista, que aprovechó la obra para abrirse debajo de la sacristía un panteón para los suyos. Allí se da culto a la patrona de Málaga y su diócesis.

Nacen las cofradías, y la ciudad se cae dos veces

1505: la primera hermandad, y el oficio detrás

El origen cofrade de la ciudad está en 1505, con la Archicofradía de la Santa Vera Cruz y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, que dos años después, en 1507, inaugura la costumbre de la estación de penitencia en la Catedral. Desde ahí se fueron creando hermandades en conventos e iglesias, dentro y fuera de las murallas, y muchas nacieron auspiciadas por los gremios: no eran asociaciones devocionales sin más, eran también el oficio organizándose. El caso más claro es Viñeros, oficialmente de 1615 pero existente como hermandad gremial de bodegueros y cosecheros desde tiempos de los Reyes Católicos. La cronología sigue: bula papal del Dulce Nombre en 1561, fundación de la Puente del Cedrón en San Juan en 1637, agregación de la Esperanza en 1641, instalación de los Pasos en el Monte Calvario en San Lázaro en 1706.

Tres siglos de subidas y caídas

Entre el XVI y el XIX las cofradías viven a golpes, y los golpes son los de la ciudad: la rebelión morisca, los terremotos, las inundaciones y las epidemias hunden la población en los siglos XVI y XVII; el puerto y el comercio del vino, la pasa y la seda la levantan; el XIX trae el mayor esplendor económico que Málaga ha tenido, con el textil y los primeros altos hornos del país; después llegan la filoxera y la deforestación y se acaba la fiesta. Cada auge llenó las hermandades y cada crisis las vació.

El terremoto de 1680 y las otras catástrofes

Hay acontecimientos que aparecen en la historia de media ciudad a la vez, y el mayor es el terremoto de 1680. Tiró la iglesia del convento carmelita del Carmen, dejó el Sagrario tan dañado que el obispo Fray Francisco de San José tuvo que ordenar reedificarlo —obra que no terminó hasta 1714—, arruinó los Santos Mártires y forzó la reforma completa de San Juan Bautista, de donde viene su torre de 1770. No fue el único desastre: un incendio se llevó en 1567 la torre y parte de los Mártires, la peste de 1637 puso a trabajar al hospital de San Lázaro, y a la epidemia de 1649 se atribuye la curación milagrosa que dio nombre al Santo Cristo de la Salud. Buena parte de lo que hoy se ve como barroco malagueño es, en realidad, la reconstrucción posterior a una catástrofe.

El siglo XX: una federación, un incendio y un arquitecto

21 de enero de 1921: la Agrupación

La Semana Santa de Málaga tal como se conoce hoy empieza en una sacristía. El 21 de enero de 1921, trece hermandades fundan en la Iglesia de la Merced la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga —el organismo cofrade más antiguo de España— y eligen presidente al empresario Antonio Baena Gómez. Hasta entonces cada cofradía iba por su cuenta; desde entonces hay coordinación, calendario y defensa común. Los años veinte son también los del primer turismo: en el cortejo de 1925 participó el presidente del Consejo de Ministros, Miguel Primo de Rivera. Hoy la Agrupación la forman cuarenta y una corporaciones y en torno a 85.000 cofrades, y tiene su sede en el antiguo Hospital de San Julián, cedido por el obispo Ramón Buxarrais en 1976 y ocupado desde 1987.

Mayo de 1931, templo por templo

La quema de conventos no es un dato general: se puede inventariar. El Carmen fue incendiado y perdió la práctica totalidad de su patrimonio. San Pedro fue saqueada la noche del 11 de mayo. San Juan Bautista sufrió los destrozos del día 12, entre ellos un óleo de la Virgen del Rosario atribuido a Murillo. Santo Domingo quedó destruido casi por completo. La ermita de Zamarrilla fue saqueada y sus imágenes destruidas. En San Felipe Neri se perdió todo salvo la Virgen de Servitas y el Cristo de los Afligidos. Santiago se quedó sin obras de Miguel Manrique, Niño de Guevara, Fernando Ortiz y Pedro de Mena, y sin el órgano de Julián de la Orden. En San Pablo violentaron la tumba del cura que había construido la iglesia, Francisco Vegas Gutiérrez, y profanaron sus restos. El Sagrario fue uno de los pocos que quedó indemne en mayo, aunque lo saquearon durante la Guerra Civil y de su retablo mayor solo se conserva el crucificado que lo coronaba, hoy llamado Cristo Mutilado.

Un arquitecto rehizo la Málaga cofrade: Enrique Atencia

Ninguna ficha de ningún templo lo dice, porque solo se ve al contarlos todos: la ciudad cofrade que hoy se visita la reconstruyó, en buena parte, un hombre. El arquitecto diocesano Enrique Atencia Molina restauró la parroquia del Carmen —añadiéndole un cuerpo sobre las naves laterales para residencia de clérigos—, rehabilitó San Pedro a principios de los cuarenta y le construyó la torre, las dos capillas de la Expiración y la portada neoclásica, restauró la ermita de Zamarrilla en 1945, reparó Santiago tras la Guerra Civil, arregló San Lázaro en 1948 con dinero del Gobierno Civil y de la propia cofradía, dirigió en 1953 la rehabilitación de Santo Domingo por el servicio estatal de Regiones Devastadas y, ya como arquitecto municipal, restauró en 1952 la capilla de la Piedad. Siete edificios, un solo criterio, y la forma actual de media Semana Santa.

La reconstrucción: imágenes nuevas para devociones viejas

Lo que se quemó se rehízo, y con autores conocidos. La Expiración es de Mariano Benlliure. El Cristo del Rescate y la Virgen de Gracia y Esperanza son de Antonio Castillo Lastrucci, de 1954 y 1957. El Cristo del Nazareno de los Pasos que hoy se ve es de 1977, de Antonio Eslava Rubio y Rafael Quiles; el anterior era de Pío Mollar y lo había transformado Francisco Palma Burgos, y salió junto a la Virgen del Rocío por primera vez en 1941. La Virgen del Carmen Coronada del altar mayor del Carmen es de José Navas Parejo, de 1945; el Cristo Resucitado de la Agrupación, de José Capuz, de 1946. La última obra de Palma Burgos fue el Santo Suplicio, agregado como tercer titular en 1985. El Cristo de Mena remite a Pedro de Mena, que dejó la sillería del coro de la Catedral y estuvo enterrado en el Santo Cristo de la Salud.

Los oficios: tronos, bordado, talla

Los tronos, y quién los lleva

El detalle que mejor cuenta el cambio del siglo: en 1949, la Virgen de Gracia y Esperanza sale por primera vez en un trono prestado y a hombros de hombres de trono pagados, y el palio parecía una red de pescador hasta que la familia Rocamora donó uno de terciopelo verde bordado en oro en 1952. El trono actual se encargó en 1969 con diseño de Juan Casielles y se hizo en plata cincelada en los talleres de Villarreal, en Sevilla. Desde 1981 ya no hay portadores pagados: los llevan los propios cofrades, que en varias casas de hermandad tienen dependencia propia para guardar sus túnicas.

La escuela malagueña de bordadores tiene árbol genealógico

Los talleres de bordado de la ciudad no son casos sueltos: son una escuela con maestro y descendencia. El precursor es Juan Rosén, nacido en 1948, que aprendió el oficio en 1976 en el convento de las Filipenses de San Carlos, se independizó en 1979, se formó en Sevilla en el estudio de Esperanza Elena Caro y en 2011 fue el primer bordador andaluz al que la Junta concedió la carta de maestro artesano. De su generación es Manuel Mendoza, del Perchel, que abrió taller en 1981 y fue el primer bordador contemporáneo malagueño que trabajó para la Semana Santa de Sevilla. Salvador Oliver, nacido en Zúrich en 1968, llegó al bordado de forma autodidacta y bordó gratis su primera pieza en 1991; por su taller pasó aprendiendo Felicitación Gaviero, que estuvo con él de 1995 a 2001 antes de montar el suyo, y también el bordador Juan Francisco Leiva. Joaquín Salcedo empezó con catorce años y hoy dirige en calle Gigantes un equipo que pasa de la docena, mayoritariamente mujeres.

Los oficios: bordado, orfebrería, imaginería

Detrás de cada trono hay un taller. El manto de la Virgen de Gracia lo diseñó Juan Bautista Casielles del Nido y lo bordaron en oro sobre terciopelo verde las Adoratrices de Málaga, que lo terminaron en 1963. Los equipos procesionales cambian por acuerdo y se anotan: en 1958 se suprimió el cíngulo dorado y quedaron las túnicas y capirotes rojos para la sección del Cristo y verdes para la de la Virgen. Esos oficios siguen vivos y con taller abierto en los barrios: bordadores, orfebres, imagineros como Juan Vega, tallistas y doradores como Trillo y Lamas, cereros y mercerías de peinas y mantillas. Y hay una industria cerámica cofrade que se repite en fachada tras fachada: los mosaicos de Pablo Romero Boldt y Daniel García Romero, y los de Cerámica Santa Ana de Triana.

Lo que queda hoy, y lo que ya no

Medio siglo de casas de hermandad

La construcción más característica de la Semana Santa contemporánea no es un trono: es la casa hermandad, un tipo de edificio que apenas existía hace cincuenta años y del que hoy hay decenas. Contadas por décadas, las de esta ciudad dibujan una curva muy clara: una en los años setenta, ocho en los ochenta, siete en los noventa, once en los dos mil y solo dos en los dos mil diez. No es una tradición antigua, es un fenómeno de la democracia, con su punto más alto en los dos mil y el ritmo ya frenado. Un arquitecto se repite más que ninguno, Álvaro Mendiola, que firmó seis y que además había sido hermano mayor de una de las congregaciones. Se levantaron muchas a pulso: la del Prendimiento la construyeron los propios hermanos haciendo de peones, electricistas y fontaneros. Algunas imitan la arquitectura civil malagueña o el Palacio Episcopal; otras van al revés, como la del Amor y la Caridad, diáfana y sin pilares. Y una ganó un premio de arquitectura: la de la Humillación, con una celosía trenzada a mano con más de tres kilómetros de cuerda de esparto que remite a los cíngulos de los nazarenos y al calzado de los pescadores.

Dos tradiciones que no se han movido

Desde el reinado de Carlos III, la cofradía del Rico conserva el privilegio de liberar a un preso cada Miércoles Santo, en la plaza del Obispo y con las primeras autoridades delante; la imagen, de José Navas Parejo, tiene el brazo articulado para poder hacer el gesto. En la misma plaza pasa la otra: el Lunes Santo la Cofradía de los Estudiantes repite la estación penitencial que hizo por primera vez en 1946, cuando procesionó ante el Palacio Episcopal para agradecer al obispo Balbino Santos Olivera que hubiera aprobado sus estatutos. De ahí viene que el «Gaudeamus igitur», el himno universitario, sea en Málaga una marcha procesional que cantan los hombres de trono, la coral y el público.

Lo que ya no está

Una parte de esta historia solo se puede contar por ausencia. La Iglesia de la Merced, donde nació la Agrupación, pertenecía a un convento erigido en 1507; se quemó en 1931, su estructura vacía aguantó hasta que fue demolida en 1964 y en su solar se levantó un bloque de viviendas, en cuya fachada la Archicofradía de la Sangre puso una placa de cerámica para que constara. La calle Pavía, por cuya portada salían los tronos de la Expiración hasta los años sesenta, ya no existe. El convento de San Carlos, en el Perchel, tampoco. La capilla ferroviaria de la Sagrada Cena la demolió en 2002 el plan de ordenación de la estación de trenes. Y la capilla de la Piedad, que no estaba catalogada, hubo de derribarse en 1999 por motivos urbanísticos: se reconstruyó fiel siete metros más atrás, y en el derribo aparecieron unas pinturas murales que se recuperaron y se pasaron al edificio nuevo.

Dónde vive todo esto el resto del año

Lo que sale en procesión está guardado los otros trescientos cincuenta y ocho días en sitios que se pueden visitar: los templos, las casas de hermandad —con sus salones de tronos y sus museos— y los talleres. La lista de abajo es de eso, repartida por zonas de la ciudad, y cada lugar lleva su reseña. Los recorridos de Semana Santa no están aquí: son de la guía oficial de la Agrupación, y se enlazan al pie.

Personajes

Las 42 personas que se repiten en estos lugares, por el número de sitios en los que aparece cada una.

Enrique Atencia

Arquitecto

Arquitecto diocesano y luego municipal. Es el hombre que rehízo la Málaga cofrade después de 1931: suyas son las restauraciones del Carmen, San Pedro, Santo Domingo, Zamarrilla, San Lázaro, Santiago y la capilla de la Piedad. Siete templos y un solo criterio.

En la historia · Parroquia del Carmen · Parroquia de San Pedro y Casa Hermandad/Museo · Parroquia de Santo Domingo · Ermita de Zamarrilla · Capilla de la Piedad · Parroquia de San Lázaro · Parroquia de Santiago

Fray Alonso de Santo Tomás

Obispo (s. XVII)

Obispo de Málaga que desde 1650 convirtió el convento de Santo Domingo en una de las cumbres del barroco local, con obra de Pedro de Mena y una gran biblioteca.

Casa Hermandad de Mena · Parroquia de Santo Domingo

Antonia Hernández «Nona»

Fundadora (s. XX)

Puso en marcha en 1977, con unos vecinos del Parque Victoria Eugenia, lo que empezó siendo una entidad asistencial que repartía medicamentos y acabó siendo la cofradía de la Crucifixión.

Parroquia del Buen Pastor

Antonio Barranquero

Promotor (s. XVIII)

Juntó con donativos el dinero para construir la ermita de Zamarrilla a partir de 1757. Una lápida de 1790 en la fachada lo recuerda.

Ermita de Zamarrilla

Balbino Santos Olivera

Obispo (s. XX)

Aprobó en 1946 los estatutos de la Cofradía de los Estudiantes. Para darle las gracias, la cofradía procesionó ante el Palacio Episcopal: de ahí viene que el «Gaudeamus igitur» sea en Málaga una marcha procesional.

En la historia · Gaudeamus Igitur/Liberación del Preso

Bartolomé Coloma

Ermitaño (s. XV)

Al él se le encomendó el cuidado de la imagen de la Virgen que Fernando el Católico dejó en su campamento tras la toma de 1487: de esa custodia nace el Santuario de la Victoria.

En la historia · Santuario de Santa María de la Victoria

Francisco Palma Burgos

Escultor (s. XX)

Transformó el Cristo de Pío Mollar que procesionó con la Virgen del Rocío desde 1941, y su última obra fue el Santo Suplicio, agregado como tercer titular en 1985.

En la historia · Taller de Imaginería de Juan Vega

Francisco Vegas Gutiérrez

Sacerdote (s. XIX)

Cura de San Pablo durante cuarenta y ocho años. Derribó el templo viejo, compró siete casas alrededor y levantó el actual y sus escuelas. Fundó una revista obrera y fue hijo adoptivo de Málaga. En 1931 le profanaron la tumba.

En la historia · Iglesia de San Pablo

General Torrijos

Vínculo con la ciudad

El general liberal y sus cuarenta y ocho compañeros estuvieron arrestados en las dependencias del convento del Carmen antes de ser fusilados en una playa cercana.

Parroquia del Carmen

José Luis Cacho

Misionero (s. XX)

Misionero pasionista. Dio misa en bares, pisos y aulas desde 1977 hasta levantar, con dinero del vecindario, la parroquia del Buen Pastor.

Parroquia del Buen Pastor

José Martín de Aldehuela

Arquitecto (s. XVIII)

Dirigió el tabernáculo, el altar mayor y la sacristía neoclásicos de San Felipe Neri, terminados en 1795.

Parroquia de San Felipe Neri

José Navas Parejo

Imaginero (s. XX)

Hizo la Virgen del Carmen Coronada de 1945 y el Nazareno de El Rico, cuya imagen tiene el brazo articulado para liberar al preso cada Miércoles Santo.

En la historia · Parroquia del Carmen

José Ruiz Blasco

Vínculo con Picasso

El padre de Picasso nació en el solar que hoy ocupa la casa hermandad de Viñeros.

Casa Hermandad de Viñeros

Juan Rosén

Bordador

Precursor de la generación actual de bordadores malagueños. Aprendió el oficio en 1976 en el convento de las Filipenses, se formó en Sevilla con Esperanza Elena Caro y en 2011 fue el primer bordador andaluz con carta de maestro artesano.

En la historia · Taller de Bordados de Juan Rosén

Pío Mollar

Imaginero (s. XX)

Imaginero levantino, autor de la Virgen del Rocío de San Lázaro y del Cristo que después transformaría Palma Burgos.

En la historia · Parroquia de San Lázaro

Trillo y Lamas

Imaginero y tallista

Raúl Trillo y Salvador Lamas, los dos de la Archicofradía de Pasión desde niños. Suyo es el Niño de Dios que se venera en la Catedral de Málaga.

En la historia · Taller de Talla Trillo y Lamas

Antonio Baena Gómez

Fundador (1921)

Empresario, primer presidente de la Agrupación de Cofradías, fundada el 21 de enero de 1921 en la sacristía de la Merced.

En la historia

Antonio Castillo Lastrucci

Imaginero (s. XX)

Suyos son el Cristo del Rescate, de 1954, y la Virgen de Gracia y Esperanza, de 1957: dos de las imágenes que rellenaron el vacío de 1931.

En la historia

Juan Casielles

Diseñador

Diseñó el trono de plata de la Virgen de Gracia, encargado en 1969, y el manto que bordaron las Adoratrices.

En la historia

Los oficios

Las 48 personas y talleres que trabajan hoy para la Semana Santa de Málaga, por oficio. Marcado, quién tiene obra en los lugares de esta página.

Escultor e imaginero 9

  • Suso de Marcos obra en Parroquia de Santa María de la Encarnación (Escuelas Ave María), Taller de Imaginería de Juan Vega
  • José María Ruiz Montes
  • Juan Vega obra en Parroquia de Santa María de la Encarnación (Escuelas Ave María)
  • Juan Manuel García Palomo
  • Raúl Trillo obra en Parroquia de Santa Ana y San Joaquín, Taller de Talla Trillo y Lamas
  • Israel Cornejo Sánchez
  • José Dueñas Rosales
  • Nicolás Torres Priego
  • Valerio Téllez (Benamocarra)

Tallista y dorador 6

  • Salvador Lamas obra en Taller de Talla Trillo y Lamas
  • Manuel Toledano
  • Tallas Bertru
  • Juan Carlos Sedeño (Ronda)
  • Francisco M. López Torrejón
  • Manuel Molina López

Restaurador 4

  • Francisco Naranjo
  • Quibla Restaura
  • Aetos Restaura
  • Santa Conserva Estudio

Bordador 7

  • Taller de Bordados en Oro
  • Taller de Bordados Artesanales
  • Manuel Mendoza obra en Taller de Bordados de Manuel Mendoza
  • Taller de Bordados
  • Taller de Bordados de Felicitación
  • Javier Nieto
  • Raquel Romero Peña

Orfebre 6

  • Taller de Orfebrería
  • Cristóbal Martos
  • Estudio de Orfebrería Adán Jaime
  • Orfebrería Montenegro (Fuengirola)
  • Taller de Orfebrería Cristóbal
  • Manuel Fenoll Pérez

Pintor 10

  • Félix Revello de Toro
  • Eugenio Chicano obra en Casas de Hermandad/Museos de Estudiantes y del Sepulcro
  • Leonardo Fernández
  • Celia Berrocal
  • José Palma Santander
  • José Rando Soto
  • Raúl Berzosa obra en Parroquia de San Felipe Neri, Capilla y Casa Hermandad de la Paloma
  • Antonio Montiel
  • José Antonio Jiménez Muñoz
  • Concepción Quesada

Ceramista 2

Diseñador 4

  • Eloy Téllez
  • Fernando Prini
  • Salvador de los Reyes
  • Curro Claros

Sin datos de contacto: cambian y aquí no se comprueban. Están en la guía de la Agrupación.

En la obra

Perchel y Guadalmedina 17

La Trinidad 10

Capuchinos y El Molinillo 13

La Victoria y La Merced 14

Alcazabilla 12

Centro y Mártires 10